Halita

Halita

Halita

En «Halita», la geometría se vuelve leve. Los cubos, que antes se apoyaban firmes, ahora flotan
y giran, recordándonos la formación de la sal en su estado más puro y geométrico. Es una
estructura que respira y se desplaza. El plástico, que una vez retuvo el calor del suelo
andaluz, ahora atrapa el aire de Passau en un baile lento de transparencias. El alambre no solo
define el volumen, sino que traza los ejes de un cristal suspendido que, al menor roce del
viento, reescribe su forma y su sombra en el espacio. Una metamorfosis donde el residuo se
eleva y el peso se vuelve susurro. “Halita» hace referencia a la sal de roca. La estructura
cristalina de los cubos y el tono translúcido del plástico de invernadero evocan la formación de
cristales salinos, conectando la materialidad industrial con los procesos geológicos naturales.

Fragmentos

Fragmentos

Fragmentos

Lo que antes fue piel para el cultivo, hoy es esqueleto de una idea. En «FRAGMENTOS«, se rescata el plástico fatigado de los invernaderos andaluces para atrapar el aire en cubículos de luz y óxido.

No es solo material reciclado; es la geometría de un esfuerzo que cruza fronteras. El alambre, marcado por el tiempo y el oxígeno, abraza la transparencia ajada del plástico, creando un diálogo entre la fragilidad de lo que envuelve y la resistencia de lo que sostiene. Una obra donde el residuo deja de ser peso para convertirse en vuelo, rastro y volumen sobre el muro.

Rambla

Rambla

Rambla

«El plástico de invernadero, degradado por la radiación solar y la erosión, se convierte en un residuo intenso y abandonado en la costa andaluza, fruto de un modelo de consumo acelerado.

Más allá de la basura, este material esconde laberintos invisibles y huellas del tiempo, mapas de un impacto ambiental que queda a la vista.»

Los títulos de las obras son los nombres de diferentes Ramblas , estos cauces secos que actúan como arterias que transportan el polietileno degradado desde los invernaderos hasta el Mediterráneo, convirtiendo parajes naturales en archivos de la erosión plástica. El material usado de las obras se ha sacado de esos lugares.

Movimiento

Movimiento

Movimiento

Esta obra es un puente visual y material entre la aridez productiva del sur y la fluidez fluvial del corazón de Europa. Los plásticos que ayer protegieron cultivos en los invernaderos de Andalucía, marcados por el sol y el esfuerzo agrícola, se transforman hoy en una cartografía poética de Passau.

Donde antes hubo polietileno y sombra, ahora hay luz y geografía. La pieza recrea con texturas translúcidas el mapa de la «Ciudad de los Tres Ríos», capturando el instante preciso en que el Danubio, el Inn y el Ilz funden sus caudales en una sola arteria.

Receptáculo

Receptáculo

Receptáculo

Estas torres no están hechas de mármol, sino de esfuerzo y descarte. En esta pieza, Sabina Huber transmuta el residuo en luz, creando columnas translúcidas que parecen sostener el techo de una catedral industrial invisible.

La luz que emana de su interior convierte el plástico en una superficie pictórica llena de matices, donde el óxido del alambre y las cicatrices del material narran una historia de sol y tierra. Son presencias silenciosas que iluminan el pasado de los cultivos del sur, recordándonos que incluso lo que ha sido abandonado puede alzarse con dignidad y convertirse en un refugio de belleza.