Fragmentos de la memoria

Fragmentos de la memoria

Fragmentos de la memoria

En esta serie de diez piezas, la escayola se convierte en un registro fósil de lo cotidiano. La obra se vuelve más austera y mineral, centrando toda la atención en la «herida» central de cada bloque. Estas hendiduras, de tonos terrosos y ocres, parecen cicatrices dejadas por el uso constante de herramientas o el roce de las manos , o simples huellas de presencia humana.
La disposición lineal sugiere una cronología de lo invisible, un diario de gestos repetidos que, aunque parecen iguales, contienen variaciones sutiles. Es el silencio de la piedra narrando la historia de quienes habitan esos centros urbanos milenarios, donde la presencia humana se mide por el desgaste que deja en su entorno.